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El padre italiano que trabajó por el bienestar de niños, niñas y jóvenes de Colombia

Hace unos días dejó este mundo, a los 88 años de edad, el padre Javier de Nicoló, reconocido por su entrega a niños y jóvenes desamparados de Bogotá y del país en general.

El sacerdote  de la comunidad Salesiana fue director por varios años del Instituto Distrital de la Protección de la Niñez y la Juventud (Idiprón), desde donde atendió a más de 45.000 personas, varias de las cuales le rindieron un sentido homenaje durante tres días de velación y estuvieron durante cinco horas dándole una multitudinaria despedida.

Como señala el portal de la Fundación Servicio Juvenil (de la que fue fundador), en 1970, después de haber sido encargado por el Distrito para realizar un amplio estudio sobre problemática de la calle en la capital, fue nombrado director Idiprón, cargo que ejerció hasta julio de 2008.

Como lo señalaron los diferentes medios de comunicación, el sacerdote llegó en 1948 a Colombia desde Italia para dejar atrás los impactos de la Segunda Guerra Mundial. Primero fue misionero y luego pastor en centros de reclusión de menores de edad.

Según datos de su blog, Bari fue la ciudad en la que nació, creció y decidió, a los 18 años, ingresar a la comunidad salesiana. A Colombia llegó para ayudar a los enfermos de hansen en Agua de Dios. Hizo estudios de Filosofía y Teología en la misma comunidad, y se ordenó como sacerdote en 1958. Después estudió matemáticas modernas en la Universidad Javeriana, educación personalizada, desarrollo organizacional y dinámica grupal.

Desde joven se vinculó a proyectos sociales destacando la implementación del programa Bosconia y la creación del programa servicio juvenil. Su experiencia se extendió  por países de América Latina.

Desde 2008, cuando dejó Idiprón, hasta su muerte, el padre  se dedicó ayudar a los jóvenes en extrema pobreza de Colombia, a través de los programas de Formación para el Trabajo y el desarrollo Humano de la Fundación Servicio Juvenil.

En total, trabajó por más de 60 años en la garantía y el fortalecimiento de los derechos de las poblaciones más vulnerables, como los medios y destacadas personalidades del país reconocieron al conocerse su muerte. Su cuerpo fue sepultado en el Cementerio Central.

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